El significado detrás de ‘Que pase de mí esta copa’: Una reflexión sobre el pedido de Jesús en Getsemaní

¡Bienvenidos a Reza Hoy! En este artículo vamos a explorar el significado de la famosa frase «que pase de mí esta copa». Descubriremos su contexto bíblico y su profundo mensaje espiritual. Prepárate para adentrarte en una reflexión que desafiará tu fe. ¡Empecemos esta experiencia juntos!

¿Qué significa la frase Pase de mí esta copa en el ámbito religioso?

La frase «Pase de mí esta copa» en el ámbito religioso tiene su origen en el pasaje bíblico del Evangelio de Mateo, específicamente en el capítulo 26, versículo 39. Durante la Última Cena, Jesús se encuentra en el Jardín de Getsemaní y realiza una oración a Dios Padre antes de ser arrestado y crucificado al día siguiente.

En esta oración, Jesús expresa su angustia ante lo que está por venir y dice: «Padre mío, si es posible, que pase de mí esta copa, pero no sea como yo quiero, sino como quieres tú». En este contexto, la «copa» simboliza el sufrimiento y la muerte que Jesús sabe que deberá enfrentar.

La expresión «Pase de mí esta copa» implica una petición a Dios para que le sea quitado o evitado el sufrimiento y la muerte. Sin embargo, a pesar de su súplica, Jesús acepta y se somete a la voluntad de Dios.

Esta frase ha adquirido un significado importante en el ámbito religioso, reflejando la entrega y obediencia absoluta a la voluntad divina, incluso cuando implica atravesar por situaciones difíciles y dolorosas. Es un ejemplo de rendición y confianza total en Dios.

¿Cual es tu Getsemani?| Laura Cardenes

¡No es Necesario Llorar Bebé Juan!| Canciones Infantiles | Little Angel Español

¿Dónde se encuentra la frase «Jesús, pasa de mí esta copa»?

La frase «Jesús, pasa de mí esta copa» se encuentra en el contexto religioso en el Evangelio según San Lucas, específicamente en el capítulo 22, versículo 42. Esta es una parte del relato de la agonía de Jesús en el Huerto de Getsemaní, momentos antes de su arresto y crucifixión.

Jesús pronunció esta frase mientras oraba al Padre celestial, pidiéndole que si fuera posible, pasara de él el sufrimiento que estaba a punto de enfrentar. Esta copa representa la carga de llevar el pecado y el sufrimiento del mundo, y Jesús, en su humanidad, experimentó un profundo temor ante lo que estaba por venir.

Sin embargo, en su oración también afirmó su total sumisión a la voluntad de Dios al decir: «pero no se haga mi voluntad, sino la tuya«. Esto muestra la entrega total de Jesús, quien aceptó beber esa copa amarga como parte de su misión redentora.

Esta frase es significativa porque refleja la lucha interna de Jesús y su disposición a aceptar el sacrificio que le esperaba. Además, nos enseña la importancia de la oración en momentos de dificultad y la importancia de confiar en la voluntad de Dios incluso cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles.

Leer Más  Bendito sea mi Jesús, mi Salvador: El poder de la fe en Cristo

Es importante destacar que esta frase también se encuentra en el contexto de la Última Cena, donde Jesús instaura la Eucaristía y comparte pan y vino con sus discípulos, simbolizando su cuerpo y sangre entregados en sacrificio por la salvación de la humanidad.

¿Cuál es el significado de «mi copa está rebosando» en la Biblia?

En el contexto religioso, la expresión «mi copa está rebosando» se encuentra en el Salmo 23 de la Biblia. Esta frase hace referencia a una imagen metafórica que representa la abundancia y la plenitud de las bendiciones de Dios.

El Salmo 23, también conocido como el Salmo del Buen Pastor, es uno de los salmos más populares y amados de la Biblia. En este pasaje, el salmista describe la relación íntima y confiada que tiene con Dios, quien provee y cuida de él en todo momento.

La frase «mi copa está rebosando» aparece en el verso 5 del Salmo 23, que dice así:
«Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores.
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.»

Esta expresión simboliza la generosidad y la gracia de Dios para con el individuo. Significa que Dios proporciona todas las necesidades y más, derramando bendiciones en abundancia sobre la vida de aquellos que confían en Él.

Al afirmar que «mi copa está rebosando», el salmista expresa un sentimiento de gratitud y satisfacción por las bendiciones recibidas de parte de Dios. Esto implica que su vida está llena de paz, gozo y plenitud debido a la provisión divina.

En un sentido espiritual, esta frase también puede transmitir la idea de que Dios brinda abundancia de amor, perdón, misericordia y gracia en la vida de sus seguidores. Es un recordatorio de que Dios es un Dios generoso y que nos bendice más de lo que merecemos.

En resumen, la expresión «mi copa está rebosando» en el contexto religioso del Salmo 23 representa la abundancia de bendiciones y la plenitud que Dios otorga a aquellos que confían en Él. Es un símbolo de gratitud y reconocimiento de la generosidad divina hacia aquellos que le siguen.

¿Cuántas veces rechazó Jesús esta copa diciendo «Pasa de mí»?

En el contexto religioso, Jesús rechazó esta copa tres veces diciendo «Pasa de mí». Esta situación se encuentra registrada en el Evangelio de Lucas, capítulo 22, versículos 39 al 46.

La primera vez que Jesús rechazó la copa sucedió cuando se encontraba en el Huerto de Getsemaní después de la Última Cena con sus discípulos. Él se retiró a orar y manifestó su angustia ante el inminente sufrimiento que enfrentaría en la cruz. En ese momento, dijo: «Padre, si quieres, pasa de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Lucas 22:42).

La segunda vez que Jesús rechazó la copa ocurrió momentos después de la primera invocación. Volvió a orar y expresó nuevamente su deseo de que la copa pasara de él si esa era la voluntad del Padre: «Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad» (Mateo 26:42).

Finalmente, Jesús rechazó la copa por tercera vez antes de ser arrestado. Nuevamente, buscó la fortaleza divina para enfrentar lo que le esperaba y declaró: «Padre, si no puedes pasar de mí esta copa sin que yo la beba, sírvase tu voluntad» (Marcos 14:36).

Estas tres ocasiones en las que Jesús rechazó la copa son evidencia de su humanidad y su profundo sufrimiento ante la perspectiva de la crucifixión. Sin embargo, también muestran su obediencia a la voluntad de Dios y su disposición a cumplir su misión de salvar a la humanidad a través de su sacrificio en la cruz.

Leer Más  El Credo Católico Corto: Un resumen esencial de la fe católica

¿Cuál es el cáliz de la redención?

En el contexto de la religión, el «cáliz de la redención» es un símbolo que representa el sufrimiento y sacrificio de Jesucristo en la cruz, así como el acto de salvación y liberación que se cree que él proporcionó a la humanidad. El cáliz se refiere en particular al recipiente utilizado por Jesús durante la Última Cena para compartir el vino con sus discípulos, estableciendo así el sacramento de la Eucaristía.

El cáliz de la redención está asociado con la idea de que a través de la crucifixión y resurrección de Jesús, la humanidad fue redimida y recibió la oportunidad de ser perdonada por sus pecados y recibir la vida eterna. Es considerado como un símbolo de la gracia divina y el sacrificio de amor de Cristo por la humanidad.

La idea del cáliz de la redención también se relaciona con la creencia de que al participar en la Eucaristía, los fieles pueden experimentar la presencia real de Jesús y renovar su compromiso con él. A través de la comunión con el cuerpo y la sangre de Cristo, los creyentes esperan recibir la gracia salvadora y la fortaleza espiritual necesaria para vivir una vida cristiana.

En resumen, el «cáliz de la redención» es un símbolo poderoso en la religión cristiana que representa la salvación y el sacrificio de Jesucristo, así como la posibilidad de recibir perdón y vida eterna a través de la fe y la participación en los sacramentos.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es el significado teológico de la expresión «pase de mí esta copa» utilizada por Jesús en el jardín de Getsemaní?

En el jardín de Getsemaní, antes de su arresto y crucifixión, Jesús pronunció la famosa frase «pase de mí esta copa» (Lucas 22:42). Esta expresión tiene un significado teológico profundo dentro del contexto religioso.

La copa que Jesús mencionó simboliza su sufrimiento y muerte en la cruz. En la cultura judía de la época, la imagen de la copa estaba relacionada con el destino o la voluntad de Dios. El aceptar beber de esa copa significaba aceptar la voluntad de Dios, incluso si implicaba sufrimiento y sacrificio.

Al decir «pase de mí esta copa», Jesús está expresando su humanidad y su anhelo natural de evitar el sufrimiento y la muerte. Sin embargo, a la vez muestra una profunda sumisión a la voluntad de Dios, dispuesto a cumplir el propósito para el cual fue enviado al mundo.

Esta expresión también demuestra una conexión con la tradición del Antiguo Testamento. En el Salmo 75:8, por ejemplo, se encuentra una referencia similar a la copa de la ira de Dios. Jesús, al pronunciar estas palabras, está asumiendo el papel del Siervo Sufriente profetizado en Isaías, quien cargaría con los pecados del pueblo y sería el sacrificio expiatorio.

En última instancia, al emplear la frase «pase de mí esta copa», Jesús muestra su absoluta confianza en el plan redentor de Dios y su disposición a obedecerlo hasta el final, sin importar las circunstancias. Es un acto de entrega total a la voluntad divina, demostrando su amor incondicional y su sacrificio supremo por la humanidad.

Como cristianos, esta declaración de Jesús en el jardín de Getsemaní nos enseña la importancia de someternos a la voluntad de Dios, incluso cuando enfrentamos pruebas difíciles y dolorosas. Nos anima a confiar en que Dios tiene un propósito mayor para nuestras vidas y a buscar su guía y fortaleza en momentos de dificultad.

¿Cómo podemos interpretar la petición de Jesús a Dios de que pase de Él la copa sufrimiento y muerte en relación con su papel redentor?

La petición de Jesús a Dios de que pase de él la copa del sufrimiento y la muerte se encuentra en el contexto de su papel redentor, es decir, su misión de salvar a la humanidad a través de su sacrificio en la cruz. Esta petición se realiza en el Jardín de Getsemaní, momentos antes de ser arrestado y posteriormente crucificado.

Leer Más  La sorprendente historia de los hijos de José antes de su matrimonio con la Virgen María

Para entender esta petición, es necesario comprender la naturaleza humana y divina de Jesús. Como ser humano, Jesús experimentaba emociones y sentimientos como cualquier persona. El hecho de enfrentarse a la agonía y al sufrimiento inminente de la cruz le generó un gran temor y angustia. En ese momento, Jesús muestra su profunda humanidad al expresar su deseo de que la copa, simbolizando todo el dolor y sufrimiento que iba a experimentar, pase de él.

Sin embargo, en el mismo pasaje bíblico, Jesús añade: «Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya». Esta frase revela su total sumisión a la voluntad de Dios Padre y su disposición a cumplir con su misión redentora, a pesar del dolor y el sufrimiento que esto implicaba.

La petición de Jesús muestra una tensión entre su naturaleza humana y su misión divina. Siendo completamente humano, Jesús deseaba evitar el sufrimiento y la muerte, pero como Hijo de Dios y Salvador, sabía que debía aceptar dicha copa para llevar a cabo la salvación de la humanidad. La redención de la humanidad requería el sacrificio supremo de Jesús en la cruz.

La petición de Jesús también muestra su confianza y dependencia total en Dios Padre. A pesar de su angustia, Jesús se somete a la voluntad de Dios y acepta el plan redentor establecido desde antes de la fundación del mundo.

En conclusión, la petición de Jesús a Dios refleja su humanidad y su deseo de evitar el sufrimiento y la muerte, pero también manifiesta su entrega total a la voluntad de Dios y su disposición a cumplir con su misión redentora. Es un recordatorio de la importancia y el sacrificio necesarios para llevar a cabo la salvación de la humanidad.

¿Cuál es el mensaje espiritual profundo detrás de la frase «que pase de mí esta copa» pronunciada por Jesús antes de ser crucificado?

El mensaje espiritual profundo detrás de la frase «que pase de mí esta copa» pronunciada por Jesús antes de ser crucificado es una expresión de su humanidad y del inmenso sufrimiento que estaba por experimentar. En ese momento, Jesús enfrentaba el dolor inminente de la crucifixión y todo lo que eso implicaba, tanto física como emocionalmente.

La frase «que pase de mí esta copa» muestra la autenticidad y vulnerabilidad de Jesús al enfrentar su destino. Aunque Jesús era consciente de la misión divina que tenía que cumplir, también era plenamente humano y experimentaba miedo y angustia ante la perspectiva de un sufrimiento tan intenso.

Además, esta frase revela la relación de Jesús con Dios Padre y su total entrega a la voluntad divina. A pesar de su deseo de que el sufrimiento fuera evitado, Jesús se somete a la voluntad de Dios y acepta su destino en aras de la redención de la humanidad. Es un ejemplo de confianza y obediencia absoluta a Dios.

En un sentido más amplio, la frase también representa el sacrificio y el amor incondicional de Jesús hacia la humanidad. Jesús estaba dispuesto a soportar todo el sufrimiento que implicaba la cruz para ofrecer la salvación y el perdón de los pecados a todos aquellos que creyeran en él.

En resumen, la frase «que pase de mí esta copa» pronunciada por Jesús antes de ser crucificado nos muestra su humanidad, su sumisión a la voluntad divina y su sacrificio amoroso por la humanidad. Es un recordatorio del amor y la entrega total de Jesús hacia nosotros y nos invita a reflexionar sobre nuestra propia relación con Dios y nuestra disposición a seguir su voluntad.

En conclusión, el significado de «que pase de mí esta copa» en el contexto religioso se revela como una expresión de angustia y súplica ante el sufrimiento que se avecina. Jesús, en su humana naturaleza, experimentó miedo y dolor al tener conocimiento de su inminente crucifixión. Sin embargo, su aceptación mostró su obediencia a la voluntad divina. Este pasaje nos enseña valiosas lecciones sobre la importancia de confiar en Dios y someternos a su plan, incluso cuando enfrentamos situaciones difíciles. La entrega de Jesús en el huerto de Getsemaní es un ejemplo supremo de sacrificio y amor. Al meditar en estas palabras y en el sacrificio de Jesús, podemos fortalecer nuestra propia fe y encontrar consuelo en momentos de prueba. Pedir a Dios que pase la copa es válido y humano, pero la verdadera grandeza radica en aceptar su voluntad y confiar en que Él trabajará todas las cosas para nuestro bien. En última instancia, el significado de «que pase de mí esta copa» nos invita a buscar la voluntad de Dios sobre nuestras vidas y a abrazarla con humildad y entrega absoluta.

María Morales
María Morales
Tejedora de palabras que elevan el espíritu. En el susurro de un rezo y la fuerza de una oración, te invito a conectar con lo divino. ¡Encuentra aquí refugio y esperanza!

Para conocer más sobre este tema, te recomendamos algunos artículos relacionados: